¿Estás lista para un retiro que te devuelva a ti misma y te recuerde lo que significa estar profundamente viva?
Comenzaremos con días bañados por la luz verde de la selva, prácticas de Tao Yoga mientras el Pacífico respira a lo lejos, enseñanzas que nacen del cuerpo y no de la mente, y noches que huelen a tierra mojada ya algo que por fin se suelta. Todo esto mientras la naturaleza de Costa Rica nos sostiene de fondo, recordándonos que la vida tiene su propia inteligencia, y que nosotras somos parte de ella.
Y qué mejor que sea con mujeres dispuestas a soltar lo que ya no caben en ellas, a reírse de lo que aún no entienden, a sentarse en el silencio sin querer llenarlo, ya recordar juntas que el amor que tanto buscaban siempre estuvo más cerca de lo que creían.
¡Me sumo a la aventura!
Latido de la Selva
Pulso sagrado
Presencia viva